18.11.14

165.

Vuelve la temporada de mercados y, a estas alturas, la Navidad se podría comparar con una melodía que suena de fondo, pero que cada vez va subiendo más su volumen. Todavía queda algo más de un mes pero, un año más, vuelvo a tener la sensación de que, por mucho que anticipe la producción, siempre llego a estas fechas con el tiempo muy justo y el stock muy limitado. Pero claro, si tengo en cuenta que por el camino han ido surgiendo otras cosas y otros compromisos que han hecho que me desviase un poco... ¡pues así estoy de nerviosa!

Si me seguís por facebook, habréis visto que he ido subiendo una especie de diario visual con el que he tratado de mostrar mi día a día en el taller. Estas últimas semanas he tenido la cabeza dividida en mil compartimentos: decidir qué piezas selecciono y cuáles descarto (para los mercados, para la tienda online, para la venta directa), reproducir las piezas que ya conocéis y que más gustan, sin olvidar las largas sesiones de esmaltado y las cocciones cada dos días, así como las clases avanzadas de torno (a veces no sé qué haría sin el respaldo de mi profesor de cerámica de la escuela en la que estudié; sigo recurriendo una y otra vez a él), además de aceptar encargos de última hora, etc. Sin embargo, a pesar de toda esta locura, he buscado la manera de incluir una nueva pieza en mi producción.

La verdad es que su llegada ha sido una suma de circunstancias. Por una parte Lydia (la chica de MAOW de la que ya os he hablado más veces) me había insinuado en un par de ocasiones que sería buena idea crear una jabonera inspirada en los gatos que ella tanto adora. Le estuve dando vueltas a la propuesta en mi cabeza durante unos meses hasta que un día, garabateando en mi libreta, lo vi claro y me puse a hacer pruebas. Las primeras muestras salieron del horno casi por las mismas fechas en las que se publicó la convocatoria para participar en el We Love Cats Market; un mercado solidario que recauda ingresos con el fin de apoyar a las asociaciones centradas en la protección y cuidado de los gatos abandonados de Barcelona, y en el que ya participé el año pasado (aquí). Total, ¡que todo me llevaba a los gatos!

De esta manera fue como nació Michiño (que es como llamamos cariñosamente en gallego a los gatitos) y, aunque ya he ido compartiendo alguna imagen estos días por mis redes sociales, hoy es su presentación en sociedad. Como veis, es un gato muy simpático, algo regordete al que, por supuesto, le gustan los peces! Ha sido creado para usarlo como jabonera, pero ya sabéis que a mí me gusta mucho reinterpretar mis piezas, por lo que creo que también podría usarse como platito para almacenar cosas bonitas.


  =^.^=

Si estáis por Barcelona el fin de semana del 29-30 de noviembre no os podéis perder este mercado porque habrá cosas estupendas, únicas y originales realizadas 100% a mano por gente muy creativa y, además, así podréis ir avanzando las compras de esa navidad que suena a lo lejos ¿no la sentís? ;) Me encantará veros por allí, ¡os espero!


Ps. los que no os podéis acercar al mercado ¡no os preocupéis! He separado algunos Michiños para venderlos a través de la tienda online a mi vuelta de Barcelona y, por supuesto, los que vivís en Coruña también podréis encontrarlos próximamente en MAOW (C/ Cabo Santiago Gómez, nº 6)

10.11.14

164.

El frío y la lluvia se han instalado en el día a día. Ha llegado de nuevo esa época del año en la que cada vez anochece más temprano. Por eso la casa, el hogar, adquiere una nueva dimensión. La vida vuelve a desarrollarse de puertas para adentro - especialmente en nuestro tiempo libre - y apetece retomar esas actividades que teníamos un pelín aparcadas.


Para mí también han tenido que pasar todos estos meses para recuperar las ganas de hacer de nuevo los cuencos laneros. A pesar de haber recibido vuestros correos o haber leido vuestros comentarios en facebook preguntándome cuándo los volvería a hacer, he dudado mucho. Digamos que tenía que reconciliarme con ellos. 

Por una parte estaba el tema del material; me apetecía probar otra arcilla y la manera de realizarlos porque quiero ir dejando a un lado los moldes (¡sobre todo ahora que ya tengo torno propio!). Por otra parte, hace unos meses me vine un poco abajo cuando descubrí, por casualidad, que había otra persona que se habia "inspirado" más de la cuenta en uno de mis diseños más característicos (sí, el de la nube con las gotitas de lluvia). Pero bueno, todo eso ya es agua pasada.

Así que hoy me hace muchísima ilusión escribir esta entrada porque, ¡vuelven los cuencos laneros! Entre mis tareas de este mes he reservado un hueco durante las últimas semanas para hacer una pequeña producción de cuencos. Cada uno es especial porque están realizados en el torno por lo que sus formas y medidas varían de unos a otros. Están hechos con una mezcla de arcillas y el resultado ese este acabado tan blanco pero a la vez se pueden distinguir algunas motitas sutiles. También he variado las notas de color: mientras que algunos siguen siendo totalmente blancos, otros llevan alguna pincelada turquesa (se trata de un esmalte que yo misma he creado, no es comercial, sino que he hecho bastantes pruebas con diferentes óxidos hasta lograr la receta del color que tenía en mi cabeza).

Espero que os gusten tanto como a mí. Es como si los hubiese hecho por primera vez. Eso es, he recuperado la ilusión :)


NOTA: aunque no son muchas unidades, me gustaría que estuviesen a vuestro alcance a través de varias vías. Por eso intentaré llevar alguno al We Love Cats Market (29 y 30 de noviembre, Barcelona). También subiré otros pocos a la tienda online (aquí) en los próximos días así que estad atent@s!! Y, para la gente de Coruña o alrededores, también trataré de separar alguno para tenerlo a la venta en mi taller o llevarlo a algún mercado local. Ya sé que es muy pronto para pensar en las Navidades, pero si queréis uno para esas fechas os aconsejo que no os durmáis porque son poquitos y normalmente ¡vuelan!

2.11.14

163.

Me llama la atención cómo va evolucionando este blog. Lo empecé sin ningún objetivo marcado salvo el de dejar constancia de mis pasos en este mundo de la cerámica, a modo de bitácora personal. Me interesaba mucho observar mi evolución desde cierta distancia y por eso la iba narrando en este espacio, siempre acompañada de imágenes. Poco a poco, se han ido abriendo nuevas ventanas que no dejan de ser parte de mí. Y supongo que la suma de todas ellas es lo que después se refleja en mis piezas. Siento que todavía sigo recorriendo un camino que inicié hace cinco años. Algunos aspectos están más claros, otros continúan siendo una incógnita.

De aquella época es el texto de hoy. Como os gustó tanto la entrada que publiqué sobre las ventanas y esas historias que os comenté que me gustaba inventar, he recuperado una foto que va a su vez acompañada por un pequeño texto que escribí hace tiempo. Espero que disfrutéis de la lectura...



'¿Quién vivirá ahí? ' - era una pregunta que no podía evitar hacerse cada vez que pasaba frente a esa casa, con esa hermosa fachada modernista. Había otras en la ciudad, pero no como ésta.

Se imaginaba un pasado lustroso, repleto de anécdotas sociales y personales. Perfiló a sus habitantes: él, director de un banco en la calle principal de la ciudad y ella, la mejor anfitriona de la época. ¿Qué había pasado entonces para acabar en ese aparente abandono? Y se detuvo en la palabra aparente, sí, porque aquellas macetas con aquellas minúsculas flores le hacían pensar que alguien se preocupaba por su cuidado... Sin saber muy bien por qué, asoció la imagen de una persona regando esas flores con la idea de soledad. Estaba claro que la fachada había vivido tiempos mejores: una época blanca como esas parejas de cisnes a ambos lados de la galería, blanca como la pureza, blanca como el frío... y, curiosamente, blanca como las cortinas del interior. La vida se había detenido al otro lado del cristal, donde también se podía intuir una hilera de pequeños tiestos, todos de igual tamaño, guardando una misma distancia, que mostraban una armonía cromática con la vegetación de los azulejos del exterior. A esa persona le preocupaban los detalles, por minúsculos que fueran.

Debido a estas ensoñaciones, estuvo a punto de pasar por alto esa mano que comenzaba a abrir lentamente la ventana... allí estaba, la persona que cuidaba las flores. Se sorprendió al descubrir a un anciano que antes de comenzar el riego se había asomado hacia la calle para comprobar que no pasaba nadie. Decidió no reprimirse y, alzando la voz, le dijo:

- Tiene usted una casa preciosa, pero lo que más me gustan son sus flores.

El hombre sonrió, tenía una cara amable, poco común pero cercana, ladeó su cabeza y respondió:

- Muchas gracias. Realmente las flores eran de mi mujer, se pasaba el día cuidándolas, regándolas, hablándoles... Su deseo fue que yo hiciese lo mismo cuando ella faltase. 

Dicho esto, siguió regando como si aquella conversación no hubiese tenido lugar.

Así que esa era la historia; una casa de promesas cumplidas.



26.10.14

162.

Ayer hice una especie de jornada de puertas abiertas en mi estudio. Como os contaba hace poco (aquí), me apetecía celebrar mi primer año en este espacio de manera especial y por eso organicé un taller de Estampación Cerámica. Antes los impartía con cierta frecuencia pero últimamente, sobre todo por cuestiones de tiempo, no encontraba la manera de organizarme. Así que ayer, como ya habían pasado meses desde el último que impartí y además me estrenaba en mi propio estudio, reconozco que tenía mariposas en el estómago!

Pero la verdad es que todo salió genial. Reuní a un grupo de ocho alumnas maravillosas que, entre risas, bizcocho, té y conversaciones amenas, pasaron cuatro horas creando y decorando sus platos y tazas. A continuación podéis ver una pequeña muestra de los diseños tan bonitos que hicieron. (#soymuyfandemisalumnos/as)

 ¡¡Muchísimas gracias chicas!!

22.10.14

161.


Hay costumbres que marcan para mí la llegada de cada una de las estaciones. Son una especie de rituales que si no los sigo es como si me faltase algo. Para mí el otoño comienza el día en el que decido meterme en la cocina a preparar la receta de tarta de manzana que tengo apuntada en mi libreta desde hace algo más de dieciocho años. Sin duda, sabe a otoño, pero también sabe a recuerdos.

Mientras la preparo y voy poniendo los ingredientes a mano: manzanas, azúcar, harina, leche, canela, sal... siempre pienso en alguien que es para mí como una hermana. Es una receta genuinamente americana, al igual que mi gran amiga Liz. Recuerdo -hace muchos años- cuando llamó a su madre para pedírsela por teléfono, porque quería preparárnosla a nosotros en casa, y al cabo de unos días ésta nos la envió manuscrita ¡junto con parte de los ingredientes dentro del sobre! Fue la primera de varias que hemos compartido; algunas aquí, otras al otro lado del Átlántico.

Ayer hice la primera tarta de la temporada porque quería llevarla hoy a un cumpleaños. Pero éste no fue el único motivo; me apetecía también estar un poco más cerca de Liz. Así que el post de hoy es un poco para ella, una especie de abrazo a 5000 Km de distancia.


Ps. De paso así también os he enseñado las pequeñas piezas que torneé hace algo más de dos años, cuando comencé a practicar con el torno de alfarero, y que uso a diario en mi cocina ;)

19.10.14

160.


Me gusta mucho la idea de que mis cuencos tomen vida en vuestras manos. Es como si yo, después de haberles dado forma con las mías, os pasase a vosotros el testigo. A partir de entonces toman un nuevo camino ya que sois vosotros los que los reinterpretáis. ¡Realmente ésto me fascina!

Así, partiendo de un diseño que ya es habitual en mi colección, Nuria se puso en contacto conmigo para hacerme un encargo grande e importante. A ella le gustaban mis cuencos medianos y me preguntaba si podría adaptar la decoración a su gusto y pintarlos con una sencilla serie de flores amarillas. Quería estos cuencos para un uso muy específico: iban a ser el regalo para los invitados el día de su boda. Pero -y ahora viene lo fantástico- junto con los cuencos, su idea era repartir semillas para que sus nuevos dueños las sembrasen y utilizar de esta manera el cuenco como pequeña maceta. Por supuesto, ¡acepté el encargo!

A principios de verano me puse manos a la obra y éste ha sido el resultado:

Poco antes de la fecha de la boda a Nuria se le ocurrió adaptar otra de mis piezas y al pedido se sumaron estos platitos diminutos con forma de gota de lluvia, que son muy útiles para tener siempre a mano nuestros pendientes y anillos preferidos.



Como habéis visto en las fotos, la boda se celebró ayer. Espero que Nuria y Toni hayan disfrutado al máximo de su día. A mí sólo me queda darles las gracias a ellos por haber confiado en mí. ¡Un abrazo!

12.10.14

159.

El otro día os comentaba (aquí) que entre mis fotos siempre suele haber una gran selección de imágenes de ventanas. Tal y como os decía, me entretiene mucho imaginar qué sucederá al otro lado del cristal y, por lo que pude comprobar, ¡a vosotros también!

Del mismo modo, siempre me sorprendo a mi misma retratando escenas que se podrían denominar bodegones, y que a mí me gusta ver como pequeñas pinceladas cotidianas. Un vaso, unas flores, una cámara, un par de platos que me invitan a pensar que hace apenas un instante dos personas estuvieron compartiendo mesa y conversación. Se le suele llamar también 'naturaleza muerta' sin embargo a mí siempre me han parecido pequeñas cápsulas de vida...

Y vosotros, ¿también os paráis a observar estas pequeñas escenas?

7.10.14

158.

He reabierto la tienda online con algunos de mis cuencos más recientes en varios colores. Podéis encontrarlos en el siguiente enlace: http://veronicamoar.bigcartel.com/ ¡Gracias!


5.10.14

157.

Abrir las puertas de mi taller es casi como abrir las puertas de mi casa...

 
Ha transcurrido ya un año desde que me instalé de manera oficial en mi estudio. Recuerdo muy bien esa inauguración en petit comité en septiembre del año pasado, rodeada de amigos y familia. Desde entonces he pasado bastantes horas entre esas cuatro paredes, casi siempre sola pues, cuando me concentro, no estoy para nadie. Es una soledad elegida de la que disfruto enormemente; pensando en mis cosas, diseñando mentalmente nuevos proyectos, llevando a la práctica ideas pero, sobre todo, trabajando. En definitiva, regalándome ese tiempo para mí.

Sin embargo, hay algo que lleva rondándome la cabeza varios meses. Si me seguís desde hace tiempo, sabréis que hasta hace un año yo impartía talleres de estampación cerámica con cierta frecuencia. En el 2012 me estrené en Santiago de la mano de mi querida Alba de Quenlla Scq y a ese primer taller le siguieron varios en Vigo, Coruña e incluso Madrid! Pero, poco a poco, tuve que ir reduciendo esta actividad para poder centrarme en mi producción personal y en mi propia marca de cerámica. Además, este taller tenía unas características un tanto 'aparatosas' ya que después de cada curso yo me llevaba las piezas de los alumnos para poder cocerlas en mi horno y tenía que andar con ellas de un lado para otro. En fin, un pequeño caos :) Por este motivo decidí frenar un poco y, lamentablemente, empezar a decir que no a las propuestas que me han ido llegando este último año desde diversas ciudades.

Pero, de vez en cuando, lo echo de menos. Por mucho que disfrute de mi tiempo a solas en mi estudio, he pensado que al fin dispongo del entorno perfecto para retomar esta actividad de manera esporádica. Así pues, he decidido abrir las puertas de mi taller el próximo 18 de octubre y celebrar de alguna manera el primer aniversario de este espacio, que es como mi casa. Y me apetece estar acompañada.

Por eso, si te quedaste con ganas de acudir a alguno de mis talleres o me acabas de conocer y te apetece hacer algo diferente, ¡quizá sea éste el momento! Durante la mañana del sábado, en horario de 10 a 13:30, os enseñaré un poco de teoría y la técnica para decorar un par de piezas de porcelana que luego pasarán por el horno de cerámica. Todo el material y la cocción están incluídos en el precio (45 €). Las plazas son bastante limitadas porque, aunque estoy deseando abriros las puertas de mi taller, el espacio es el que es ^_^

Si estáis interesad@s en recibir más información o realizar la reserva, podéis enviarme un mail a la siguiente dirección: hello.veromoar@gmail.com. El plazo de inscripción finaliza el lunes, 13 de octubre.

La mesa ya está puesta, sólo faltáis vosotr@s!

Edito este post para comentaros que ha habido un cambio en la fecha del taller. En lugar del sábado 18 se realizará el siguiente sábado, 25 de octubre!
























28.9.14

156.

Es la tercera vez que nos reunimos pero en el aire sigue flotando la emoción, la inocencia y los nervios de la primera vez...



El día 1 de octubre Caterina Pérez reabre su tienda online y, para presentar su nueva colección, ha decidido contar de nuevo con Mònica Bedmar y conmigo para la sesión de fotos. Pero ahora también se ha unido Antía, una pieza indispensable desde la pasada sesión que realizamos en Berlín. (podéis leer la crónica aquí)

Cuando trato de recordar detenidamente cómo conocí a Caterina, Mö y Antía, me doy cuenta de que el azar ha tenido mucho que ver. Ya lo decía Julio Cortázar: "El azar hace muy bien las cosas. Mucho mejor que la lógica". Y, en este caso, así ha sido. Sin que ninguna de las cuatro nos lo propusiéramos, ya estábamos conectadas entre nosotras mucho antes de aquella primera sesión en el invernadero (aquí). Y yo me alegro, infinito.

El fin de semana pasado estuvo cargado de grandes momentos de complicidad; desde la elección del vestuario en mi salón la noche anterior haciendo un montón de combinaciones con nuestra propia ropa hasta encontrar justo la adecuada para cada bolso o mochila, pasando por ese desayuno con café, tostadas y mermelada de fresa casera (gracias mamá, fue un éxito), hasta llegar a la ubicación elegida para la sesión, momento en el que la magia empezó a ser narrada a través de los ojos de Mònica y la mirada atenta de Caterina y Antía. Allí, entre risas, conversaciones, silencios en los que sólo se escuchaba el río y meriendas sentadas sobre una manta en la hierba, iban pasando las horas...


Por cosas de la vida, las cuatro vivimos separadas, cada una en su ciudad. Supongo que por ello valoro el doble estos instantes de felicidad compartida. Siempre con la vista puesta en la próxima ocasión en la que volvamos a coincidir. (Para entonces seremos cinco si contamos con la pequeña Alma que en esta sesión todavía estaba en la barriga de Mö ^_^)
























Estad muy atentos porque a lo largo de estos días imagino que Caterina irá avanzando imágenes de su nueva colección y os puedo asegurar que es una auténtica maravilla.