31.8.14

153.


Mañana comienza septiembre. Es un mes que me gusta porque marca, de manera subconsciente, el punto de partida de muchos proyectos que han estado temporalmente aparcados durante el verano. Es como un segundo comienzo del año, ¿verdad?

Pero también implica el final de los días largos estivales, esos días en los que parece que todo se va haciendo sobre la marcha, improvisando y dejándose llevar. Días de playa o de campo, de siestas a la sombra, de pies descalzos, de fruta súper sabrosa, de cenas que se alargan, de viajes cortos o largos, y de charlas en las terrazas... El verano es también la época que escogen muchas parejas para celebrar sus bodas y algunas han pensado en mí este año para acompañarles durante ese día especial.

Esta temporada, aparte de los encargos de los regalos para entregar a los invitados que ya os he ido enseñando por el blog, también he realizado bastantes platitos como el que podéis ver en estas fotos. El primero lo hice el año pasado, ¿os acordáis? (click aquí) Sirve para llevar las alianzas de los novios y está realizado en porcelana sin esmaltar. Por supuesto, cada platito va personalizado: la mayoría lleva el nombre de la pareja y la fecha, pero también me han encargado algunos con frases que significan algo especial para los novios... La verdad es que el hecho de que las parejas confíeis en mí para estos detalles es todo un gustazo (¡y una responsabilidad! ^_^) así que sólo espero que el día de vuestras bodas haya estado lleno de momentos felices!



25.8.14

152.

Siempre he sentido una especie de atracción por las ventanas. Me gusta asomarme y ver qué sucede en el exterior pero, sobre todo, me gusta observarlas desde fuera, desde el otro lado del cristal. Para mi es inevitable comenzar a imaginar escenas, vidas, historias... ¿Cómo será la gente que vive tras ellas? Algunas veces son todo un misterio, sin embargo, otras cuentan mucho de las personas que habitan esas casas. Las hay austeras, sencillas, otras alegremente decoradas, las hay que parecen invitarte a pasar, mientras que otras marcan una barrera infranqueable.

He perdido ya la cuenta de las fotos que tengo de ventanas ajenas. Cada vez que visito otras ciudades siempre vuelvo con una imagen más para esta especie de colección que he ido recopilando con los años. Hoy me ha apetecido compartir una miscelánea de las últimas que he captado; entre todas ya tengo alguna favorita, ¿y vosotros?

Berlín
Camariñas
Valencia
Amsterdam
Logroño
Tarragona
A Coruña
Madrid
A Coruña
En algún lugar del pasado...





18.8.14

151.


En el taller se respira calma, silencio y fragilidad. Es una especie de tiempo sostenido, aparentemente inmóvil. Una pátina blanquecina se ha adueñado del entorno: el suelo, la mesa, incluso las paredes están envueltas por un polvo en continua suspensión. Sin embargo, en las estanterías se percibe actividad; hay platos, cuencos y vasos que pocos días antes tomaron forma en mi recién estrenado torno. Son ideas que llevaban tiempo en mi cabeza y que ahora se van materializando. También hay una gran cantidad de cuencos que debo esmaltar y cocer antes de una fecha determinada pues se trata de un encargo grande, para una boda. Poco a poco voy reponiendo mis piezas habituales porque, a pesar de ser agosto, mi cabeza ya está pensando en el caos de las navidades.

Cada vez que dejo el taller para volver a casa me llama la atención esta quietud. Es curioso observar cómo las piezas cerámicas reposan pacientemente sobre las estanterías, aguardando a que yo regrese al día siguiente para continuar con el proceso.


4.8.14

150.

Al igual que el año pasado por estas fechas, he estado una semana en Pontevedra donde he asistido a un Curso Internacional de Cerámica Artística (podéis leer la crónica del año pasado aquí). 

La experiencia ha sido de nuevo estupenda, ¡me da que acabaré siendo asidua y el año que viene repetiré!. Aparte de las charlas y las horas de taller, me quedo principalmente con el clima que se respira entre los compañeros. Da igual la edad o el estilo de cada uno, a todos nos une una pasión común. Ése es nuestro punto de encuentro y es un verdadero placer compartir charlas, experiencias y risas en un ambiente tan ameno y distendido.


Este año he tenido el gusto de conocer de cerca a Graciela Olio que vino desde Argentina para mostrarnos con gran generosidad su trabajo en el campo de la fotocerámica. Si tuviese que definir su obra yo diría que son piezas aparentemente sencillas, conceptuales, que transmiten un mensaje no sólo personal sino también de marcado carácter social (incluso de denuncia en algunos casos).


El otro docente fue Josep María Mariscal y su trabajo me dejó impresionada. Él es alfarero desde que tiene uso de razón (lo heredó de su padre) y en los últimos años ha comenzado a investigar la técnica de las cristalizaciones con unos resultados impresionantes. Josep es un hombre amable, cercano, con una mirada sincera y creo que éso se transmite en sus piezas.
























Y así, tan concentrada, me pillaron a mí! ;)

Foto de Graciela Olio


20.7.14

149.


Creo que recibí el primer correo de Pedro a principios de febrero. Me consultaba la posibilidad de elaborar los regalos que quería repartir entre los invitados a su boda la cual se iba a celebrar en julio. En el asunto de su mail había escrito la palabra 'consulta' pero bien se podría haber sustituido por la palabra 'reto' pues me planteaba la opción de realizar cincuenta peonzas de porcelana, de color negro y con un tamaño no superior a los 3,5 cms. ¡Una locura! Supongo que por eso acepté...


Éste ha sido uno de los trabajos que más he disfrutado en lo que va de año a pesar de los quebraderos de cabeza que me ha provocado. Se trata de ese tipo de encargos que se van cociendo a fuego lento, en la sombra y que requieren mucha dedicación. Me he encontrado con muchos obstáculos durante su realización; desde darle forma por primera vez en el torno (¡era tan minúscula que desaparecía entre mis manos!) para luego idear un molde que funcionase bien, pasando por lograr que la porcelana - tan blanca en su origen - adquiriese ese color negro que recuerda a una piedra de río, hasta conseguir que todas las peonzas bailasen sin perder su centro. Me da que Pedro en algún momento temió que las peonzas no iban a llegar a tiempo para su boda, por eso en junio los dos respiramos aliviados cuando le pude enviar el paquete a casa!

La felicidad es esa sensación que gira...



13.7.14

148.

Últimamente siento que me apetece dar un pequeño giro a mi cerámica. Quiero conservar aquello que me caracteriza, que yo pienso que es la sencillez, pero a la vez me gustaría conseguir que el proceso fuese más relajado. Tiendo a exigirme mucho cuando elaboro mis piezas y ésto puede llegar a ser agotador en ocasiones.

Cuando Álvaro me propuso impartir un taller durante el Festival Inspira poniéndome como único requisito que pensase en algo que se integrase con la naturaleza, que se realizase con las manos partiendo del simple hecho de jugar, sin que el acabado fuese perfecto o tuviese algo que ver con lo que yo suelo hacer, me pareció un reto y, a la vez, la oportunidad de sumergirme de cabeza en esa espontaneidad que andaba buscando.

Durante el trayecto de ascenso en coche hasta el camping de Siurana no aparté mi vista del paisaje que aparecía tras la ventanilla. Curva tras curva, mi emoción iba en aumento. Todo es tan diferente a Galicia: los bosques de pinos, la roca caliza, la tierra con ese tono tan rojizo que, en seguida, la inspiración comenzó a rondar mi cabeza. Una vez arriba, me fui a explorar cada rincón y pronto lo tuve claro; estaba ante uno de los mejores espacios que podía haber imaginado y ya estaba deseando que llegase el sábado por la mañana para poder dar el taller!

Antes de comenzar decidí llevarme de paseo a las personas que les había tocado en mi grupo para ir a recoger las 'herramientas' que emplearíamos a continuación. Flores, piñas, piedras, ramas... ¡todo vale para crear! Luego nos sentamos a la mesa y tras una breve presentación y unas explicaciones básicas empezó la magia...


Los que habéis asistido a alguno de mis talleres ya sabéis que siempre digo que soy muy fan de mis alumnos. Pero ¡es que es verdad! En éste me emocioné mucho al ver cómo os ibais relajando al tocar la arcilla, al ver vuestras caras de atención mientras os contaba historias un poco curiosas ;) o cuando os atrevisteis a probar y a expresaros tras haber recibido apenas unas pocas indicaciones mías, me encantó ver cómo interpretabais cada uno el material hasta llevároslo a vuestro terreno. Espero que en las fotos se pueda apreciar más o menos el ambiente que se respiró y las cosas tan bonitas que se crearon. Yo hubiese alargado más el tiempo del taller porque estaba encantada! ¡¡Gracias chic@s!!

Gracias Caterina y Andrés por haber robado este instante para mí ;)*

6.7.14

147.

Inspirar
(Del lat. inspirāre).


Atraer el aire exterior a los pulmones...


Infundir o hacer nacer en el ánimo o la mente afectos, ideas, designios...


Sugerir ideas o temas para la composición de la obra literaria o artística...


Estoy muy de acuerdo con cada una de las definiciones del diccionario para la palabra 'inspirar' pero, si tuviese que resumir mis impresiones tras el fin de semana que pasé en Siurana de Padres, para mí el Festival Inspira es sinónimo de generosidad, de ilusión, de libertad. Libertad para elegir lo que queremos ser, para sentir sin reparos, para expresarnos de mil maneras: a través de la fotografía, la música, el deporte, la educación, el barro, en definitiva, a través de nuestras pasiones. Pero, por encima de todo, este festival es sinónimo de compartir.

Compartir amaneceres en los que sólo estábamos nosotros, la naturaleza, los animales... y la música.

dale al (PLAY)























Compartir atardeceres teñidos únicamente por el ritmo lento de las montañas y el rumor de esas conversaciones iniciadas por azar pero que sientes que marcan el inicio de nuevas y duraderas amistades.


Compartir un sentimiento de gratitud por lo aprendido, lo vivido, por los sueños que se convierten en realidad, por haber formado parte de algo que recordaré siempre. Y, todo esto, gracias especialmente a alguien que una vez soñó que podía guiar a más de cien personas hasta las montañas y, allí, contagiarles su pasión... Mil gracias Álvaro, por compartir sin límites y por crear, desde lo sencillo, algo tan grande.


Y a ti, Siurana, te veo el año que viene...