3.9.13

111.

Cuando era pequeña iba con frecuencia a pasar un día o varios a una casa que tenía mi abuela en el campo. Conservo perfectamente grabada en mi cabeza una imagen de mi misma corriendo detrás de las mariposas. A veces tenía suerte y conseguía atrapar alguna, entonces la metía en un frasquito y le echaba hierba y flores... por si quería comer algo. Aunque mis intenciones eran buenas pronto me daba cuenta de que la mariposa lo que realmente quería era volar, así que terminaba por dejarla salir y la seguía con mi mirada durante su ansioso vuelo.

Hubo una temporada larga en la que parecía que las mariosas se habían esfumado, imagino que estos cambios climáticos tienen mucho que ver. Pero el otro día, en el jardín de esa misma casa, pude disfrutar de nuevo, como una niña, de un baile muy especial... ¡Había muchísimas!, pero sólo estas dos se dejaron retratar.


No sé si ver a estas mariposas me ha influido a la hora de diseñar el cartel del próximo taller que voy a impartir en Coruña, pero es posible que sí... ^_^


Si estáis interesad@s en participar sólo tenéis que escribirme un mail a hello.veromoar@gmail.com


No hay comentarios:

Publicar un comentario