13.7.14

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Últimamente siento que me apetece dar un pequeño giro a mi cerámica. Quiero conservar aquello que me caracteriza, que yo pienso que es la sencillez, pero a la vez me gustaría conseguir que el proceso fuese más relajado. Tiendo a exigirme mucho cuando elaboro mis piezas y ésto puede llegar a ser agotador en ocasiones.

Cuando Álvaro me propuso impartir un taller durante el Festival Inspira poniéndome como único requisito que pensase en algo que se integrase con la naturaleza, que se realizase con las manos partiendo del simple hecho de jugar, sin que el acabado fuese perfecto o tuviese algo que ver con lo que yo suelo hacer, me pareció un reto y, a la vez, la oportunidad de sumergirme de cabeza en esa espontaneidad que andaba buscando.

Durante el trayecto de ascenso en coche hasta el camping de Siurana no aparté mi vista del paisaje que aparecía tras la ventanilla. Curva tras curva, mi emoción iba en aumento. Todo es tan diferente a Galicia: los bosques de pinos, la roca caliza, la tierra con ese tono tan rojizo que, en seguida, la inspiración comenzó a rondar mi cabeza. Una vez arriba, me fui a explorar cada rincón y pronto lo tuve claro; estaba ante uno de los mejores espacios que podía haber imaginado y ya estaba deseando que llegase el sábado por la mañana para poder dar el taller!

Antes de comenzar decidí llevarme de paseo a las personas que les había tocado en mi grupo para ir a recoger las 'herramientas' que emplearíamos a continuación. Flores, piñas, piedras, ramas... ¡todo vale para crear! Luego nos sentamos a la mesa y tras una breve presentación y unas explicaciones básicas empezó la magia...


Los que habéis asistido a alguno de mis talleres ya sabéis que siempre digo que soy muy fan de mis alumnos. Pero ¡es que es verdad! En éste me emocioné mucho al ver cómo os ibais relajando al tocar la arcilla, al ver vuestras caras de atención mientras os contaba historias un poco curiosas ;) o cuando os atrevisteis a probar y a expresaros tras haber recibido apenas unas pocas indicaciones mías, me encantó ver cómo interpretabais cada uno el material hasta llevároslo a vuestro terreno. Espero que en las fotos se pueda apreciar más o menos el ambiente que se respiró y las cosas tan bonitas que se crearon. Yo hubiese alargado más el tiempo del taller porque estaba encantada! ¡¡Gracias chic@s!!

Gracias Caterina y Andrés por haber robado este instante para mí ;)*

6 comentarios:

  1. Que maravilla.. !! es que me relajo yo con solo ver las fotos ..si hubiera estado ahi ni te cuento.. Tienes que ser una fantástica profe!! Ufffff me hubiese gustado estar ahi y mucho!!

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    1. Fue una gran experiencia, creo que aprendí yo más de mis alumnos de lo que pude llegar yo a enseñarles!

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  2. Qué mágico momento en el que ves a alguien interpretar o que le cuentas y llevarlo a su terreno ¿verdad? Me gusta eso de que eres muy fan de tus alumnos, jejejeje! No hay nada peor que un profe que piensa que el aprendizaje es un camino de una sola dirección!
    Estaremos al tanto de tu evolución... ;)

    +besos

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    1. Cuando terminé la carrera todo el mundo daba por hecho que mi único camino sería la enseñanza y yo siempre huí de eso, no me motivaba para nada la idea. Sin embargo, he sido profe de diferentes disciplinas durante los últimos diez años y reconozco que la sensación de transmitir algo y que ésto sea reintepretado e incluso transformado en algo nuevo por la persona que lo recibe es muy enriquecedora. Mi vocación no está en la docencia, pero me ha regalado momentos muy buenos como el de la imagen ;)

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  3. gracias a ti! jejeje! qué gracia! he reconocido mi mano!!!

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    1. jeje, sí, ¿recuerdas que te dije: 'quieta, pon la mano así'? ^_^

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