18.8.14

151.


En el taller se respira calma, silencio y fragilidad. Es una especie de tiempo sostenido, aparentemente inmóvil. Una pátina blanquecina se ha adueñado del entorno: el suelo, la mesa, incluso las paredes están envueltas por un polvo en continua suspensión. Sin embargo, en las estanterías se percibe actividad; hay platos, cuencos y vasos que pocos días antes tomaron forma en mi recién estrenado torno. Son ideas que llevaban tiempo en mi cabeza y que ahora se van materializando. También hay una gran cantidad de cuencos que debo esmaltar y cocer antes de una fecha determinada pues se trata de un encargo grande, para una boda. Poco a poco voy reponiendo mis piezas habituales porque, a pesar de ser agosto, mi cabeza ya está pensando en el caos de las navidades.

Cada vez que dejo el taller para volver a casa me llama la atención esta quietud. Es curioso observar cómo las piezas cerámicas reposan pacientemente sobre las estanterías, aguardando a que yo regrese al día siguiente para continuar con el proceso.


10 comentarios:

  1. qué magia tiene todo Vero... un abrazo muy graqnde..!

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    1. Qué pena que no tuviésemos tiempo la vez que estuviste por aquí... queda pendiente! ;)

      Petonets*

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  2. Me encanta tu taller!!!! se respira tan buen ambiente!!!

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    1. Gracias Núria! Es tan acogedor que a veces me olvido de volver a casa!!! ;)

      Un abrazo!

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  3. Me encantan los bowls blancos...:)

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  4. Antes de que lo dijeras ya pensaba que todas las fotos tenían esa pátina blanquecina...

    +besos

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  5. ...que bonitos se ven los trocitos de tu taller! me encanta el espejo...y el colgador mas!

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    1. Gracias! Pues saqué la idea de Pinterest!! Es súper fácil de hacer y queda muy vistoso!

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