5.4.15

179.

Hace poco, durante una conversación, medio en serio medio en broma alguien me dijo: "yo de mayor quiero ser como tú". Fue un comentario sin importancia, pero le he estado dando vueltas desde entonces para acabar llegando a la conclusión de que a día de hoy soy la versión más fiel de mi 'yo' del pasado, de cuando era una niña. No, no estoy diciendo que me haya vuelto infantil, todo lo contrario. Creo que he logrado asimilar y madurar algunos de esos aspectos que más me definían de pequeña y que, en algunas épocas, fui perdiendo por el camino. Entre otras cosas, me gustaba mucho bailar. Pero esta timidez innata provocaba que yo fuese mi única espectadora. Bailaba sólo para mí, pero lo disfrutaba muchísimo (seguro que algunas personas que estáis leyendo esto os sentiréis indentificadas ^_^). 

Tengo claro que la cerámica es mi pasión y es una actividad que me engancha, pero el torno se ha convertido en el gran enemigo de mi espalda y esto me estaba empezando a pasar factura hasta que decidí ponerle solución... Así fue como, por uno de estos guiños inesperados del azar, en septiembre del año pasado me apunté a clases de danza contemporánea. Lo que comenzó siendo una decisión terapéutica se ha convertido en una parte más de mi día a día. 

Pina Bausch, una de las figuras más relevantes de la danza contemporánea, hizo célebre la frase: "Dance, dance, otherwise we are lost" ("Bailad, bailad, de lo contrario estamos perdidos") y, aunque yo no estaba perdida, sí que me ha ayudado a recuperar esa parte de mí que no paraba quieta en cuanto escuchaba música.


Esta foto es de un instante especialmente emotivo para mí. La cosa se ha puesto tan seria, que mis compañeras de danza y yo hemos iniciado una pequeña gira que hace tres semanas nos llevó a un pequeño pueblo de Portugal. Antes de actuar, cuando llegamos al camerino del teatro, nuestra profesora (Rut Balvís) nos había preparado una pequeña sorpresa... Un vaso con una flor, un poco de chocolate y una frase - diferente para cada una. En mi nota estaba escrito: "Que aparezca tu lugar donde dejar el cuerpo danzar". Creo que la voy a enmarcar, en serio, porque se puede aplicar a tantas esferas de nuestra vida. Encontrar nuestro lugar. Independientemente de si éste es un instante recuperado de nuestro pasado, una seña de identidad de nuestra infancia. A pesar de los años que hayan pasado. Y dejarnos llevar, por el movimiento.



6 comentarios:

  1. ¡Qué bonito, Verónica! Estoy muy de acuerdo contigo, a mí la danza me aporta infinidad de cosas buenas, a veces indescriptibles. Si venís de bolo a Barcelona, avisa, muller! ;-)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. jajaja, no creo que lleguemos tan lejos, es una gira muy humilde por Galicia y a Portugal, como somos vecinos, hemos ido casi de rebote! ;)

      Un petò!

      Eliminar
  2. Qué curioso me resulta esto que cuentas. Yo viví lo mismo hace unos 15 años. Yo andaba por los veinti pocos. Tenía clavada la espinita de bailar y decidí intentarlo con unas clases de danza contemporánea. No me arrepiento de haberlo intentado, pero la experiencia no fue buena. Había demasiada presión por hacerlo bien y chicas muy jóvenes y competitivas, incluida la profesora. También lo intenté con otro tipo de baile, al que iba en pareja y ahí el problema fue ese, precisamente...
    Me alegro mucho de que en tu caso sea distinto. Casualmente este año asistí a una charla de tu profe en mi escuela y estoy segura de que el estilo de sus clases es otro. Me gustó mucho la pasión y la diversión con la que vivía el bailar, moverse si prejuicios ni presiones.

    Qué bueno que hayas dado con ella. Ojalá que lo sigas disfrutando!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues si te gustó la charla de Rut te recomiendo que te plantees apuntarte a sus clases en la NORMAL porque son tal cual las has descrito. En ningún momento sentirás esa presión ya que ella consigue que lo disfrutemos muchísimo y, si te gusta el baile, es una oportunidad genial. Yo me he dejado liar para ir de gira, pero no es parte del programa habitual ;) Y, aunque soy la 'mamá' del grupo, el ambiente es realmente genial!

      Eliminar
  3. Estoy convencida de que somos movimiento y lo necesitamos incluso para pensar mejor. Disfrútalo. :-)

    ResponderEliminar